Cada esfera
o sefirot corresponde a una dimensión de nuestro ser y las líneas que unen
estas esferas, son senderos de aprendizaje. Los senderos son 22 que podemos
recorrer y siempre tratar de ascender, de subir y no de bajar. También
deberemos tratar de recorrerlos con las más altas vibraciones como: serenidad, tranquilidad,
aceptación, alegría, positividad, amor, etc.
El árbol de
la vida de cada persona ayuda al conocimiento personal y al conectarnos con
mundos superiores, tras tener conocimiento de dónde nos encontramos en cada
sefirot, recordarnos cuál es nuestra misión que venimos a realizar en esta
vida.
En tu árbol
de la vida puedes descubrir: tu predominio energético, tus chackras más
activos, tus puntos fuertes o habilidades especiales, los patrones de conducta,
tus conflictos internos que mayormente se producen en tu vida, los lazos kármicos
o dhármicios, tus edades de transformación más marcadas, los números que
dominan tu vida y lo más importante, el propósito en tu existencia.
Saber tu
árbol de la vida te ayudará tener una mayor comprensión y conocimiento de ti mism@ que te
librará de esa inquietante incertidumbre existencial. Es un conocimiento
cabalístico que une el poder numérico y la simbología del tarot, para
mostrarnos el camino, nuestro camino.
Sellyria Lunam